jueves

Desatención amable

Dos personas pasan una al lado de la otra en la calle. Ambas intercambian una breve mirada, captando rápidamente el rostro y la forma de vestir de la otra. A medida que se acercan y en el momento que se cruzan, tuercen la mirada evitando los ojos del otro.
El hecho de que los caminantes intercambien una mirada rápida y luego tuerzan la mirada cuando están muy próximos, no es en absoluto lo mismo que ignorar a la otra persona.
Cada individuo indica al otro que se da cuenta de su presencia, pero evita cualquier gesto que pudiera considerarse demasiado atrevido.
Mediante esta desatención recíproca, las personas se indican entre sí que no hay razones para sospechar de las intenciones de los demás, mostrarse hostil con ellos o evitarles de algún u otro modo.
En ciertas ocasiones una persona puede mirar fijamente a otra, dejando que su rostro exprese abiertamente una emoción concreta. Esto sólo ocurre normalmente entre los amantes, los miembros de una familia o los amigos íntimos, o también cuando una persona se enoja con otra. Los extraños o los que se encuentran casualmente, ya sea en la calle, en el trabajo o en una fiesta, prácticamente nunca mantienen la mirada de otro de esta manera. (...)

miércoles

Última noche en Salta.



Para los que no saben la realidad de la historia, en el hostel que nos quedamos, teníamos incluida la cena. (un detalle importantísimo, teniendo en cuenta que al otro día volvíamos a Bs. As, y nos quedaban monedas en los bolsillos). Cuando llegamos, había una pizarra muy grande en la cual decía: MIERCOLES 22 HS, ASADO, BACKPACKER HOME (el hostel principal de esa cadena). Quisimos preguntar para prepararnos mentalmente para degustar un sabroso asado, si realmente la cena que habíamos pagado se refería a la del asado. El divino y simpático chico que atendía la recepción nos respondió. "ah no, el asado se paga aparte, su cena es una tarta de vegetales" BUEEEEENIIISIIMO. Como ya mencioné antes, no teníamos más plata para pagar un asado que seguramente llegaría frío a nuestros estómagos (en realidad, era una de las excusas que utilizamos para mentalizarnos, ahora, con la riquiiisima tarta de vegetales que ibamos a terminar comiendo). Antes de irnos para el otro hotel, nos paró un inglés, que hablaba una mezcla de portugués con español, y nos dijo, "van para el asado?" y nosotras re resignadas, le respondimos que no, que nosotras ibamos a comer tarta de vegetales. A lo que el chico se dio vuelta, y miro con cara de "xq ellas comen tarta de vegetales y yo un asqueroso asado" al chico de la recepción. El chico de la recepción le respondió: "es en el mismo lugar la cena", como para no tener que dar explicaciones de los menues y utilizarnos como guía del señor inglés. Vale aclarar que nosotras tmb estábamos perdidas y tuvimos que preguntar como ocho veces donde quedaba el bendito hotel donde repartían tartas de vegetales ¿? En el camino ibamos imaginándonos la situación, todos sentados en una mesa redonda compartiendo asado y mucha bebida alcohólica, y nosotras atrás en una mesita chiquita como para nenes, comiendo nuestra asquerosa tarta de vegetales, y siendo señaladas por todos los comedores de asado, como las ratas del hotel. Llegamos al lugar de la cena, y yo le dije al chico de la barra: hola! somos las de la tarta, por donde nos sentamos? hay una mesita en el baño para nosotras? El chico me respondió muy despectivamente: la tarta te la debo, siéntense por allá atrás. OK, SIMPATIQUSIIMO. No solo nos refregas en la cara que no voy a comer asado, sino que me decís que la tarta no va a ser mi cena. OH MY GOD que será de mi cena? Finalmente, nuestra cena termino siendo un triste salpicón de ave lleno de cebollas, que lo que menos tenía adentro era pollo deshuesado, pero por mi parte me comí todos los tomates, y me tomé todo mi jugo de naranja. (tmb recibimos críticas del estilo: "es miércoles a la noche y tomas jugo de naranja") Cuando terminamos, decidimos dejar el lugar donde comían en nuestra cara asado y se emborrachaban de lo lindo para dsp tirarse a la pileta desnudos (no, lo que pasa es que nadie tenía malla a mano). Antes de irnos, las chicas jugaron un tristísimo partido de ping pong, y salimos a recorrer la hermosa e iluminada noche de salta. Pero esa... esa es otra historia :)


lunes

¿Cómo pasó?

¿Cómo fue que pasaste de ser mi ídolo, mi ejemplo a seguir, el superhéroe de mi vida, a esto? ¿Cuándo fue que me di cuenta que ni súper-poderes, ni súper-sentimientos tenías dentro? ¿Cuándo fue que toda esa supuesta felicidad que me deseabas para mi vida, era toda una mentira? ¿Cuándo fue que deje de creer que querías lo mejor para mí? ¿Cuándo fue que me di cuenta lo que realmente sos, lo que realmente fuiste, lo que realmente querés y lo que realmente quisiste siempre? ¿Cuándo fue que la vida me hizo abrir los ojos y verte tal cual sos? ¿Qué hago con toda la admiración que tenía hacia vos? ¿Qué hago con todo esto? ¿Cómo hago para mirarte a los ojos de nuevo? ¿Cómo hago para abrazarte y no acordarme de tus palabras? ¿Cómo hago para olvidarme el daño que causaste al escucharte pronunciar tal barbaridad? ¿Será que antes no veía las cosas con la claridad con la que las veo ahora? ¿Será que me engañaste? ¿Será que te creí? ¿Será que cambiaste, o siempre fuiste igual? ¿Será que yo cambié y las cosas que antes no me dolían, ahora me duelen? ¿Será que te creía la persona que mejor me conocía, y terminaste siendo un extraño en mi vida, de la noche a la mañana? ¿Será que te veo y no sé de que hablarte? ¿Será que estoy siendo cruel con vos? Pero… pará. Vos lo fuiste conmigo, y lo seguís siendo a pesar de las consecuencias, a pesar de las lágrimas y de las veces que tuviste que decir “perdón”. Seguís siendo el mismo de siempre. Seguís teniendo los mismos intereses. Seguís siendo la misma persona, nunca cambiaste. Yo cambié, yo crecí, yo te veo de una manera distinta. Si me preguntan como sos, realmente, no sé que contestar.. No creo tampoco que vos puedas contestar algo más profundo con respecto a mí. Muero de ganas de volver el tiempo atrás... y seguir pensando ingenuamente que sos el mejor de todos, que sos intocable, que no tengo nada que reprocharte, pensando que quiero ser como vos, que sos mi único ídolo. Y no, ¿sabes qué? Ya no me duele. Ya aprendí. Ya sé quien sos, y sé que no vas a cambiar por más de que llore, patalee, grite o rompa cosas. Pero yo sí, ¿sabés? Yo cambié, yo voy a cambiar y voy a seguir cambiando. Sentite orgulloso, me diste una lección, si, una aunque sea. Igual gracias. En serio, gracias. Seguís siendo mi ejemplo, pero de lo que nunca quiero llegar a ser.


a veces las cosas no sólo son como vos las ves..

jueves

Cambios

Cuando pienso que ya no hay nada más que me pueda llegar a pasar, que tengo todo bajo control, que esos pensamientos no volverán a visitarme, por varios días... ellas surgen. Nuevas situaciones. Nuevas reacciones. Nuevos paradigmas. Nuevas reflexiones. Nuevas soluciones. Nuevos cambios. Me enfrento a una nueva situación, se para ante mi un nuevo paradigma. Jamás antes visto. Jamás antes vivido. Pienso y re-pienso mis actos del pasado, intento encontrar la solución que alguna vez me pudo haber sacado de situaciones similares, algún que otro aprendizaje que me haya dejado alguna marca, pero no. Es una nueva situación que tengo que afrontar, después de la angustia, la bronca y la impotencia que me recorren el cuerpo, para que ratos más tarde llegue la solución. Y con ella el cambio. Diferentes personas, diferentes situaciones. Diferentes reacciones. Diferentes paradigmas. Diferentes soluciones. Por ende, diferentes cambios.

Realidad

La realidad es la realidad. A veces no es nada parecido a lo que pensamos que es. Tenemos distintas versiones, en cada uno repercute de forma distinta, cada uno tiene su versión de la propia realidad. Pero siempre, la realidad es la realidad. Y aunque nos pese, aunque no querramos creerlo, aunque tomemos la decisión de quedarnos firme frente a nuestra postura de lo que tenemos nosotros por realidad, la realidad sigue siendo la realidad. Más allá de las veces que volemos fuera de ella. Más allá de las veces que otras personas, situaciones, momentos.. nos puedan alejar tanto de ella, siempre la realidad es una. Y ¿qué hacer cuando esta nos gana la batalla, y nos pone de un golpe los pies sobre la tierra? ¿Cómo volver a mirar hacia el frente, despúes de tal humillación? Es díficil. Es triste. Es doloroso. Si, duele. Porque duele. Duele darte cuenta que la realidad, es eso.. realidad. Y que aunque querramos negarlo, no verlo, no afrontarlo, la realidad es esta, y no se puede cambiar, por más fuerza que ejerzamos en contra de ella. La realidad es una, no la puedo cambiar, y me duele. Me duele como desde el primer día, ni un poco más, ni un poco menos. El dolor sigue siendo el mismo. El dolor sigue intacto. Aprendí hace muchos años a convivir con este dolor. Aprendí a ocultarlo. Aprendí a no verlo, aprendí a disimularlo, a pensar que ya no existía. Hasta aprendí a encontrarle el lado positivo a todo este dolor. Hay algo de lo que si estoy segura.. después de unos días, voy a volver a caer en la misma ingeniudad, y ella va a venir con todo su poder de desafiante, a intentar voltearme sin cuidado, y va a lograr derrotarme una vez más, como lo está haciendo hace unos varios días, como lo hizo hoy, como lo hizo siempre.. Maldita realidad.
Y TODAS LAS RUINAS ENTRAN A BRILLAR,
ES TU SUEÑO QUIEN LLEVA LOS HILOS.
Y LLORAR DE NUEVO YA NO TE HACE MAL,
Y UN DOLOR TE MANTIENE AHORA EN VILO.